Lista de invitados
- confirmadas
- 0
- pendientes
- 0
- no vienen
- 0
Cargá a cada invitado con sus acompañantes y mirá el total real de gente que va a estar en el salón. Se guarda en tu celular, no hace falta crear cuenta y la podés descargar en Excel cuando quieras.
Después de la lista, las fotos
La misma gente que ordenaste en esta lista va a sacar fotos toda la noche, y esas fotos quedan repartidas en cien celulares. Instante es la cámara descartable digital de tu fiesta: dejás un QR en cada mesa, cada invitado lo escanea y saca fotos desde el navegador, sin bajar ninguna app ni crear cuenta, y todo cae junto en el mismo álbum. Se revela al día siguiente, como los rollos de antes. Es gratis hasta 30 invitados y los planes más grandes se cobran por la misma cantidad de gente que acabás de contar acá.
¿Primera vez armando una lista?
Cómo definir el tope, cómo repartirla entre las dos familias y cómo recortarla sin que termine en pelea.
Leer cómo se armaDudas de siempre
Contando personas y no invitaciones. Es el error que más caro sale: la lista dice ochenta nombres, el salón cobra por ciento veinte cubiertos, y la diferencia son los acompañantes y los chicos que nadie sumó. Por eso acá cada fila lleva cuántas personas entran con ese nombre, y el número grande de arriba es el que le pasás al salón.
Lo segundo es armarla por grupos desde el principio. Cuando la lista está mezclada, la discusión de a quién sacar se vuelve imposible, porque no se ve de dónde viene el exceso. Separada por familia de cada lado, amigos y trabajo, el recorte se hace solo: se ve cuál grupo creció de más y se corta ahí.
Con tres estados y nada más: pendiente, confirmado y no viene. La tentación es llevar un Excel con diez columnas (menú, alergias, mesa, traslado) y termina abandonado a la semana. Lo único que hay que mirar todos los días es cuánta gente confirmó, porque es el número que mueve el presupuesto.
Y una regla práctica: no cierres la lista antes de tiempo. Entre el momento de invitar y la fiesta siempre hay bajas, sobre todo de los que viajan de otra provincia o de afuera. Conviene dejar los pendientes en pendiente hasta que el salón pida el número final, y recién ahí hacer la cuenta.
Por grupos y en dos rondas. Primero los que van sí o sí (familia directa y amigos de siempre), después la ronda de los que dependen del lugar y del presupuesto. Cargá a cada persona con sus acompañantes, así el número que ves es el de gente en el salón y no el de nombres en la lista.
El tope del salón se cuenta en personas sentadas, no en invitaciones. Una invitación a una pareja con dos hijos son cuatro lugares. Por eso esta herramienta suma los acompañantes: el total que ves arriba es el que le tenés que decir al salón y al catering.
Cuando hay que darle el número final al salón, que suele ser entre una y dos semanas antes. Hasta ahí conviene dejar todo en pendiente e ir confirmando de a poco, porque siempre hay bajas de último momento, sobre todo entre los que viajan.
Sí. El botón de descarga te da un archivo que Excel y Google Sheets abren directo, con el nombre, el grupo, los acompañantes y el estado de cada uno. Sirve para pasársela al salón o para imprimirla el día del evento.
En tu propio navegador, en el dispositivo donde lo estás usando. No hace falta crear cuenta y los nombres no viajan a ningún servidor. Si limpiás los datos del navegador o entrás desde otro celular, la lista no está: para eso conviene descargarla cada tanto.