Tus invitados sacan fotos con su celular, sin bajar ninguna app. Nadie las ve durante la fiesta: al otro día las tenés todas juntas en un álbum.
Foto de Al Elmes en Unsplash

Le ponés nombre, elegís cuándo termina y listo. Te damos un link y un QR para imprimir.

Escanean el QR y se les abre la cámara en el navegador. No bajan ninguna app ni se crean una cuenta.

Durante la fiesta nadie ve las fotos, ni siquiera quien las sacó. Cuando termina se abren todas en un álbum: la sorpresa de la cámara descartable, sin la cámara.
Imprimís el QR que te damos y lo dejás en las mesas. Tus invitados lo escanean con la cámara del celu y ya están sacando fotos: no bajan ninguna app ni se crean una cuenta. Hasta los que no se llevan bien con la tecnología.
La charla en la mesa, tu amigo llorando en el brindis, la pista a las 4 de la mañana. Las que salen desde adentro, cuando nadie está posando y nadie sabe que lo van a fotografiar.
Cuando termina la fiesta se revelan todas y quedan en un álbum tuyo, que descargás entero. No tenés que andar pidiéndole las fotos a nadie por WhatsApp durante dos semanas.
Estamos arrancando, pero las primeras fiestas que lo probaron ya nos contaron cómo les fue.
Las del fotógrafo llegaron a las dos semanas, pero las de Instante las teníamos al día siguiente y eran las que más nos emocionaron.
Mi abuela sacando fotos desde su mesa fue impagable. Quedaron todas en el álbum.
Con la cámara de su propio celular, pero desde el link de tu casamiento: escanean el QR de la mesa y se les abre la cámara ahí mismo, en el navegador. No bajan ninguna app ni se crean una cuenta. Las fotos se guardan en tu álbum, no en el rollo de cada uno.
Que nadie las ve mientras dura la fiesta, ni siquiera quien las sacó. Se van juntando a ciegas, igual que en una cámara descartable. Cuando llega la fecha y hora que elegiste, se abren todas juntas y recién ahí las ven vos y tus invitados. Esa espera es la gracia: al otro día las mirás como quien retira las fotos del negocio.
Es una página web, no hay nada físico que comprar ni repartir. Vos imprimís el QR (o mandás el link por WhatsApp) y cada invitado usa su propio celular.
No, lo complementa. El fotógrafo cubre la escena principal; tus invitados suman la mesa, el baile y los brindis que él no puede estar mirando.
Sí. Todas las fotos quedan en un álbum que descargás cuando quieras.