



Le ponés nombre, elegís cuándo termina y listo. Te damos un link y un QR para imprimir.

Escanean el QR y se les abre la cámara en el navegador. No bajan ninguna app ni se crean una cuenta.

Durante la fiesta nadie ve las fotos, ni siquiera quien las sacó. Cuando termina se abren todas en un álbum: la sorpresa de la cámara descartable, sin la cámara.
Te damos el código listo para imprimir y también el link, por si preferís mandarlo por WhatsApp.
Tus invitados escanean y se les abre la cámara en el navegador. Tampoco tienen que crearse una cuenta.
Ponés el día y la hora. Hasta ese momento nadie ve nada, ni siquiera quien sacó la foto.
Cuando se revela, bajás todas las fotos juntas en la calidad en la que se sacaron.
Le ponés nombre y elegís el filtro con el que van a salir todas las fotos de esa noche.
Si alguna foto no va, la sacás del álbum desde tu panel y listo.
El vals visto desde la mesa de las amigas, la entrada desde la pista, la emoción de los abuelos. Todo lo que el fotógrafo no llega a cubrir.
Abren un link y ya están sacando fotos. Nada de bajar apps ni crear cuentas: es la generación que vive en el celu.
Las fotos quedan ocultas y aparecen todas juntas cuando termina la fiesta. El mejor momento para cerrar la noche.
Estamos arrancando, pero las primeras fiestas que lo probaron ya nos contaron cómo les fue.
Las fotos que sacaron las amigas de mi hija en la pista fueron las mejores de la noche. El fotógrafo ni las vio.
Repartimos el QR en las mesas y a las 3 de la mañana se revelaron 600 fotos. Un flash para todos.
Creás el evento, compartís un link o un QR en las mesas, y cada invitado saca fotos desde el navegador de su celu. No bajan ninguna app ni crean cuenta.
Sí, es gratis hasta 30 invitados. Para una fiesta de 15 grande elegís el tamaño al crear el evento y pagás un solo precio por toda la fiesta, no por invitado.
Vos elegís: se revelan todas juntas al final de la fiesta o al día siguiente. Quedan ocultas hasta ese momento para armar la sorpresa.
Foto de Fernando José en Unsplash