



Le ponés nombre, elegís cuándo termina y listo. Te damos un link y un QR para imprimir.

Escanean el QR y se les abre la cámara en el navegador. No bajan ninguna app ni se crean una cuenta.

Durante la fiesta nadie ve las fotos, ni siquiera quien las sacó. Cuando termina se abren todas en un álbum: la sorpresa de la cámara descartable, sin la cámara.
Te damos el código listo para imprimir y también el link, por si preferís mandarlo por WhatsApp.
Tus invitados escanean y se les abre la cámara en el navegador. Tampoco tienen que crearse una cuenta.
Ponés el día y la hora. Hasta ese momento nadie ve nada, ni siquiera quien sacó la foto.
Cuando se revela, bajás todas las fotos juntas en la calidad en la que se sacaron.
Le ponés nombre y elegís el filtro con el que van a salir todas las fotos de esa noche.
Si alguna foto no va, la sacás del álbum desde tu panel y listo.
Lo que sacó cada una, junto. Las fotos que quedan en un celu y nunca ves, esta vez caen todas en el mismo lugar.
Cero fricción: abren el link, sacan la foto y siguen con la joda. Nadie pelea con una app.
Se revelan todas juntas al final. Volver a ver la noche entera con las chicas, de un saque.
Estamos arrancando, pero las primeras fiestas que lo probaron ya nos contaron cómo les fue.
Organicé la despedida de mi mejor amiga y por primera vez tuvimos TODAS las fotos, no las tres que alguien se acuerda de mandar.
Compartís un link o un QR con el grupo y cada amiga saca fotos desde su celu. Se juntan solas en un álbum, sin bajar apps ni pedir las fotos después.
No. Abren el link que les pasás y sacan fotos desde el navegador del celu. Listo.
Sí, es gratis hasta 30 personas, que suele alcanzar para una despedida. Si son más, elegís el plan al crear el evento.
Foto de Julian Hochgesang en Unsplash